14 de noviembre de 2011

Ahora trabajo en La Taberna de Beaufort.

Confieso que al principio no me parecía buena idea. Como bien sabéis, soy bastante indeciso y un poco pusilánime por lo que tardé unas semanas en aceptar la propuesta de Toño, pero finalmente yo me quedo en el bar y él se va a buscar a Hilario.

En principio será algo temporal, como si Toño se tomase un año sabático y yo ocupase su lugar mientras tanto. Pero si la cosa va bien no descarto dedicarme al mundo de la hostelería. Se trabaja mucho, es verdad, pero también tiene momentos agradables, sobre todo en estos tiempos de campaña electoral en los que se montan discusiones con una facilidad impresionante. Como soy una persona sin ideas políticas me resulta tremendamente divertido escuchar los argumentos de unos y otros sobre el mejor candidato, las mejores propuestas o el mejor gestor. Imaginad al bueno de Ham berreando desde una esquina de la barra sobre las desgracias e infortunios que nos esperan con el próximo gobierno de los tecnócratas.

Resumiendo, que a partir de ahora seré yo el que ponga las cervezas en La Taberna de Beaufort. Los clientes somos los de siempre, solo que ahora yo estoy al otro lado de la barra y espero que os paséis de vez en cuando para charlar un poco o escuchar las novedades que Toño nos mande desde donde quiera que se encuentre. Espero que cada día seamos más... Prometo aprender a hacer un buen café...